La ropa de cama de seda es una de las pocas mejoras que se notan cada noche: sueño más fresco, piel más suave, cabello más calmado. Pero elegir bien implica entender algunas cosas que los vendedores rara vez explican. Aquí tienes la guía, breve y honesta.
Empieza por la funda de almohada
Si te inicias en la seda, empieza aquí. La funda de almohada es la pieza con mejor relación beneficio/precio: ahí pasan la noche tu rostro y tu cabello, así que los beneficios —menos fricción, menos marcas, menos frizz— son los más evidentes. Muchos compran un par y luego amplían.
Montar el juego completo
Una cama de seda completa es una funda nórdica, una sábana encimera y/o bajera y fundas de almohada. No hace falta comprarlo todo a la vez: primero las fundas, luego la funda nórdica y después las sábanas es el orden natural.
El momme importa aún más en la cama
Para una ropa de cama que dure, busca de 19 a 25 momme. Por debajo, la seda se siente fina y se desgasta pronto; por encima, puede resultar pesada. Tejemos en 22 momme, seda Grado 6A de fibra larga.
Acertar con las tallas
Ajusta la funda nórdica a tu edredón (p. ej. 240×220 para un edredón king) y las fundas al tamaño de tus almohadas. En la duda, mide tu ropa de cama actual en vez de fiarte del "tamaño de cama", que varía según el país.
Cuidar la ropa de cama de seda
Lavado en frío y delicado con detergente de pH neutro, sin lejía, secado en plano o a baja temperatura. Alterna dos fundas para que cada una descanse entre usos. Con cuidado, la seda dura años.
Nuestra ropa de cama de seda
Descubre toda la colección de ropa de cama de seda: de las fundas de almohada de seda al juego de cama completo, todo en seda de morera 22 momme, Grado 6A, certificada OEKO-TEX.